Ahora bien, por mucho que la NASA saque el orgullo a relucir, lo cierto es que tendrá que demostrar de lo que es capaz. Y es que, Elon Musk presentó el proyecto de Starship en 2016, y en solo tres años ha conseguido no solo crear la propia nave, sino hacer que despegue y probar sus escudos térmicos.

Veremos si la NASA consigue que su nave SLS llegue a 2024, como está planeado, pero leo cierto es que la ventaja la tiene la Starship de Musk y SpaceX.