En un comunicado, el obispo de Baní, Víctor Masalles, dijo que se le brinda “a la familia afectada todo el apoyo, acompañamiento y solidaridad que requiere este lamentable caso”.

“Manifestamos nuestra más firme y contundente condena a esta acción lasciva e inmoral, y a toda forma de abuso, especialmente cuando esta es cometida por un sacerdote, de quien menos se podría esperar”, dijo Masalles en el comunicado enviado a los medios.

Asimismo, pidió perdón “en nombre de los Agustinos Recoletos, de esta Iglesia local y del mío propio pedimos perdón por el daño que esta situación representa para la familia y para la sociedad”.

Informó que la suspensión “ad divinis” del ejercicio del Ministerio Sacerdotal al padre Vivas Ortiz, se hizo conforme a lo que establecen los cánones 1333 y 1334 del Código de Derecho Canónico.